EazyHabit es la libreta donde anotas lo que pasa cuando pasa. De esas líneas salen solos tus hábitos, tus rachas, el tiempo que le diste a cada proyecto y cómo se sintió cada cosa.
Una línea por cosa: «gimnasio», «llamada con mamá», «informe hasta las 18». Con hora si la sabes, con hábito si lo es.
Cada línea alimenta la racha, el tiempo de la semana, el ánimo del mes y la montaña de tu meta. Tú no calculas nada.
El día como línea de tiempo, la semana en horas por proyecto, el mes teñido por cómo te sentiste.
Una lista numerada por día: qué hice, a qué hora, cuántas veces. La app respeta ese formato — texto libre siempre, hora y hábito solo si quieres — y le añade lo que el papel no podía: sumar.
Cada hábito dice cuántas veces y cuánto tiempo, por día y en total. Y si un hábito tiene pasos, cada paso es una subcategoría: un proyecto, un cliente, un frente. Sabes exactamente a qué le diste las horas.
una semana de ejemplo; los pasos se eligen al anotar, no después.
Los que te exiges. Racha, cantidad por día, pasos, grupos ordenados por importancia.
Dormir, comer, jugar con tu hermano. Se anotan y ya: sin racha, sin presión, pero con su tiempo.
Días limpios y recaídas con hora y duración. Un hábito «para mal» ligado a uno de dejar registra la recaída solo.
Cada línea puede llevar un ánimo; el calendario del mes se tiñe con él y cada hábito muestra su ciclo. Las temporadas de tu vida — un viaje, una visita, una mudanza — se dibujan encima, para saber si explican algo.
Una meta con fecha se convierte en una ruta: campamentos, ritmo diario requerido, cuenta regresiva y tu foto en la cima. Las metas puntuales se parten en pasos.
La dirección es una sola: que cada minuto que anotas te devuelva algo. Esto es lo que ya está, lo que está en obra y lo que viene.